lunes, 9 de agosto de 2010

FANTASMA INVADE UNIDAD DE TRANSPORTE EN PARANÁ - ARGENTINA




Fantasmagórico, un hecho paranormal que más parece sacado de una película de terror ocurrió en la zona del cementerio de San Benito, Paraná – Argentina.

Un Chofer de una línea de transportes urbana y un pasajero vivieron el día más espeluznante de sus vidas, al aparecérseles un espectro fantasmagórico, el cual desencadeno extraños sucesos.

Aseguran que el hecho ocurrió el lunes a la noche, varios minutos antes de que el reloj marcara la hora 22, cuando un chofer de 30 años que estaba concluyendo su último recorrido a bordo de la couster 20 de la Línea Nº 20 (que transita desde San Agustín a avenida Jorge Newbery) apagó las luces de la couster como evidente señal de que había finalizado su ruta. Cuando a lo lejos divisó a un hombre que le hacía señas y que era su conocido, así que le permitió subir aunque el coche ya estaba fuera de servicio. Ninguno de los 2 se imaginaria que sería el comienzo de una serie de escalofriantes sucesos.

Según el relato de un familiar directo del colectivero a un programa de tv argentino, “ambos vieron a una mujer rubia, joven, de cara horrible (como si se le estuviera cayendo la carne), ojos rojos ensangrentados, cabello desaliñado y muy mal olor, que recorría el pasillo en penumbras, desde el fondo del colectivo. De prisa, la mujer se acercó y se puso entre el pasajero y el chofer mirándolo al chofer fijamente a los ojos, abrió la bolsa que llevaba en sus manos”. El familiar del chofer de la línea 20, mencionó que los hombres se horrorizaron al ver una cabeza humana dentro la bolsa. En ese instante, la fantasmagórica mujer le habló al chofer y le preguntó cuál era el fin del recorrido porque ella debía cruzarse a otro colectivo.

En eso el chofer solo atinó a decirle que su recorrido había concluido y que la próxima línea pasaba en 15 minutos. La mujer bajo de la couster despacio y vocifero algo, para luego desaparecer en la oscuridad, según contó el familiar del chofer.


La extraña aparición dejó consternados, el chofer y su pasajero, que no pudieron contener el miedo y corrieron a pedir ayuda a sus compañeros de la Empresa.

Cuando llegó el auxilio, los dos hombres estaban descompuestos por lo vivido, el timbre del vehículo sonaba por momentos, el GPS se apagó y las puertas se abrían y cerraban sin ser accionadas por nadie.

El transporte público, en ese momento, fue conducido por un mecánico que debió bajar en Miguel David y Caputo debido a los insoportables y constantes timbrazos que lo atormentaron durante el camino.

Los hombres fueron trasladados hacia la terminal de la empresa, en el vehículo que auxilió al colectivero.


Sin embargo, la pesadilla no terminó allí: Cuando el chofer llegó a su casa le tocaron el timbre 3 veces y al salir a agüeitar no había nadie.

Tres días después de la aparición, el pasajero prefiere mantenerse en silencio. Mientras que el chofer pidió licencia hasta junio porque – según confesaron sus familiares – no puede conciliar el sueño “desde aquel horroroso momento, que no puede borrar de su memoria”.

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