martes, 19 de julio de 2011

UNA LUCHA SIN FIN


Hasta la fecha el consumo de estupefacientes en el mundo sigue siendo altamente alarmante, su consumo de forma legal o ilegal, abarca a todos los continentes, trayendo consigo miles de víctimas, nuevos adictos , cárceles abarrotadas, pobreza, anarquía, y millones de gastos a los estados por combatirla.



La interminable lucha contra el narcotráfico sigue decayendo día a día, son muchos los millones invertidos en combatirla y muy altos los estándares de crecimiento del consumo en contraparte.
En nuestro continente, sin ir muy lejos, México viene perdiendo una interminable batalla que le está costando cuantiosas pérdidas materiales, miles de asesinatos y el tema de fondo es que las mafias empiezan a calar en otros ámbitos relacionados a su conveniencia, con una corrupción constante vienen infiltrándose en los organismos del estado, corrompiendo desde políticos, funcionarios hasta policías, ofreciéndoles jugosos salarios, mejores remunerados que la administración pública, y una organización muy bien establecida, con el fin de obtener el dominio indirectamente del país a cualquier costa y convertirlo en un Narco-estado.



Para lograr combatir el narcotráfico el presidente de México Felipe Calderón, planteó reforzar la lucha directa, involucrando la participación de las Fuerzas Armadas, esta medida al principio fue bien vista en todo México, pero conforme fueron dándose los acontecimientos, la medida decayó, luego de traer consecuencias más terroríficas aún, ciudades inseguras, olas de muertes, miles de heridos y más violencia.



Entonces, ¿Cuál sería la solución más idónea?, ante esta realidad, hay que evaluar los factores primarios, ¿para qué declarar una guerra que no se va a poder ganar?, a lo mejor los resultados obtenidos por nuestros vecinos de América nos ayuden a darnos cuenta que la forma más adecuada no sea tomar el tema con la fuerza bélica, y ¿Cuál sería la solución más idónea?, ¿Acaso la Legalización podría reducir los estándares de consumo?, actualmente en el país según el estudio de Devida hecho en el 2009, nos revela que la tendencia al consumo sigue en aumento, en más de 115% creció el consumo de éxtasis entre escolares limeños, afectando como siempre a los más pobres, hoy más de 2 millones de alumnos que cursan el nivel secundario en zonas urbanas al menos el 4,6% consume éxtasis: 2% es pobre extremo, 1,6% es pobre y 1% no es pobre, y eso no es todo, 13 años es la edad en que se inicia el consumo de las drogas, 5 años es la edad más baja que se registra el inicio del consumo del alcohol y marihuana y 25% de escolares presentan disposición favorable al consumo.

Por lo tanto la legalización se presenta como la “solución más difícil”, si bien el solo hecho de mencionarla causa temor, seguramente al volverse legal aumentará el consumo masivo de las drogas por un periodo, pero esta misma “solución ó antídoto”, aliviará y disminuirá a largo plazo su consumo. En países como Holanda donde la droga a adquirido el grado de permisiva el consumo ha incrementado a primera instancia, seguidamente a conseguido estabilizarse, en Portugal según el estudio del CATOInstitute, el consumo bajó después de que se volviera legal la posesión de drogas para uso personal.



En conclusión sería más recomendable administrar los millones de dólares invertidos en combatir una larga batalla que no tiene fin en adjuntar estos recursos e invertirlos en estudios, tratamientos y medicinas para los enfermos y futuras víctimas, para que más adelante estas puedan entrar en un periodo de estabilidad, a lo mejor más la solución sea más simple de la que queremos ver.

domingo, 17 de julio de 2011

“DESICIONES FATALES”



Si bien es cierto, la historia de América Latina está llena de dictadores déspotas que se hicieron del poder simple y llanamente por ser populares, o sea los “favoritos del pueblo”. Y como suelen decir por ahí: Cada país tiene el Presidente que se merece, pues entonces ¿será éste también el particular caso de nuestro amado Perú? ¿A caso no se ha visto reflejado hasta hace algunos años de lo que pasó en el Gobierno de Alberto Fujimori, a quien el pueblo premió, según las encuestas, con una abrumadora subida de popularidad cuando hizo cerrar el Congreso de la República por los tanques? He ahí la respuesta circunstancial a lo que queremos referir los peruanos sobre cómo elegir a nuestros futuros gobernantes.

Por otra parte, nadie puede negar que de ante mano, primero estará siempre el beneficio individual sin la escucha hacia el otro bando, sin la preocupación de lo que pueda estar aconteciendo aquí nomás, a unos cuantos kms. hacia el Sur del país. Mientras nuestras mentalidades de individualistas sigan perpetuas en nuestra moral e integridad, el Perú nunca cambiará señores. Todos nos quejamos ahora último con lo que acontece en nuestro país sobre las últimas elecciones, y les atribuimos toda la culpa a los pobladores de provincia; si claro ellos son “los ignorantes, los que no están informados, los que no leen bien y ahora último nomás los que venden su voto por algún regalito”. Pues mucho de culpabilidad tenemos nosotros mismos en su actuar, ya que al ser nosotros “los intelectuales, los bien informados, los que buscamos la mejora del país”; pues no nos hemos preocupado en darles la mano, en tomarnos siquiera la molestia de enseñarles, y lo peor de todo de ser solidarios. Sino que los dejamos a la deriva y he ahí el error garrafal, y por consecuencia la aparición de la astucia de los candidatos corruptos que se aprovechan de eso para sacar votos del populismo y así llegar al poder con mentiras y engaños que fácilmente las personas suelen creer.

Por el momento todo se mantendrá igual y las cosas no cambiarán su rumbo por arte de magia, ya dependerá de nosotros en crearnos conciencia y dejar a un lado en individualismo en el cual cada vez nos sumergimos más y más; para de una vez por todas poder salir adelante, hacerle frente a los problemas de corrupción y consolidarnos como un verdadero país en democracia.

¡POR UN PERÚ UNIDO!



Lejos de los deseos de algunos, el pasado 5 de Junio Ollanta Humala alzo el estandarte de la victoria, en una contienda muy reñida, que dio como respuesta el grito popular de la mitad del país que añora un cambio radical. Ahora ya no es hora de lamentos, lo único que importa es el Perú, La rojiblanca es el símbolo que nos debe identificar plenamente.

Que permanezcan en el olvido la discriminación, los enfrentamientos, las posiciones encontradas y trabajemos todos, sin excepción, para que en nuestro país se erradique definitivamente la pobreza, y que los marginados injustamente, puedan vivir con la dignidad que se merecen.

Mi voto fue “viciado” por los siguientes motivos :

1) No estoy de acuerdo con la descentralización, me parece una forma de perder capital extranjero que es sinónimo de trabajo.

2) Si bien consideraba a la candidata Keiko Fujimori como una opción de voto, no me pareció que se haya juntado con el mismo entorno de su padre.

3) No me pareció honesto el financiamiento altamente costoso y turbio que tuvo el Sr. Ollanta Humala para financiar su campaña.

4) Los 2 candidatos en disputa del sillón presidencial, no dejaron de atacarse mutuamente sin esclarecer sus propuestas en el último debate.

5) Estoy en contra del servicio militar obligatorio, esto le costó algunos votos a Keiko, sobre todo el voto joven, por culpa de algunos emisarios.

6) Me pareció exagerado el ataque continuo de Jaime Bayly hacia Ollanta Humala, sin lugar a dudas en vez de ayudar a su candidata, le jugó en contra en el tramo final.

7) La estrategia sucia que uso Ollanta sobre el final para derrotar a la señora Fujimori, no gusto nada, se encargó de meter el dedo en la herida con el tema del aborto masivo que se aplicó en el gobierno de Alberto Fujimori.

8) El Apoyo desmedido de Vargas Llosa a Ollanta, más que apoyo me pareció una revancha propia.

9) Las 2 campañas no me parecieron a la altura, los 2 candidatos prometiendo mucho y en algunos reformulando su plan de gobierno, para no perder votos.

10) Al final ya sabía que cualquier de los 2 iba a ser el elegido, yo por mi parte, quería estar tranquilo con mi conciencia, sabiendo que yo mismo como ciudadano y profesional, más adelante aportaré para que el crecimiento de mi país no se detenga.